jueves, 14 de junio de 2007

LECTURITAS TIERNAS PARA ANTES DE COMER Y DESPUÉS DE IR AL SANITARIO.





LA GULA

Que más da. Todos los seres humanos tienen miedo de exteriorizarse. Me pregunto
¿Cuanto nos ahorraríamos al ser nosotros mismos...?, nadie quiere entregarse ni vulnerarse... es parte de nuestro sentido de catarsis... sincopes... solo sincopes...
Sé que comer en exceso me pone un poco más gorda.
Intente hacer ejercicio pero mis intentos son nulos.
Bastaría explicar mi método para decir que es exageradamente ridículo.
He pensado seriamente jalarle al excusado. ¿Le jalas al excusado?




The fool on the world...



Ilustre Itzama, que día a día bebe del mismo vaso y come siempre las sobras. Intelecto moribundo que carece de sentido. Humano inconsecuente, inconciente e infortunado. Alabas a las flores y meditas en las maneras del amor. Firme perdedor inanimado. Eres la ilusión siempre constante del señor. Cada vez que abres los ojos ríos de lágrimas me enternecerían ver. Eres una proeza incomprendida y muy amada. A tu imagen yo me entrego, hermoso y dulce Itzama. Cara fina de sonrisas, piel de piel. Imagen de sencillez y practicidad. Siempre corrugado por la burla de la gente. Siempre canonizado por tu humilde comprensión hacia esos imberbes. Eres la ilusión de los ateos, la maldición de los creyentes y la nada de los tiempos. si, ese es Itzama. De quien no es difícil enamorarse.

A DAY IN THE FINE
Leí en las noticias de hoy, ¡oh que lío!, acerca de miles de hombres que mueren por un insulso honor. Y yo creí que las noticias eran bastante tristes. ¡Bueno!, yo solo tenia que reír, y mirar la fotografía. Mi mente voló hacia abajo, entre lo irreal. Decidí ignorar mis sentimientos y concentrarme en la verdad. Mas una nube de rojizos dramáticos me devolvió a mi constante podredumbre. En el un grupo de personas esperan sobresalientes. Pero nunca se esta realmente seguro de lo que se ve con un poco de humo.
Despertando, veo mis manos. Mi cabeza experimenta el dolor después de los efectos de la droga. Se rebela. Miro mi reloj y recuerdo que es tarde para llegar. A ningún lugar. Tomo la gabardina y paso un peine por mis cabellos. Prendo un cigarrillo y vuelvo a pensar en el olor. En el dolor. Salgo a la calle, el smog me rodea, revuelvo a ser yo.
De nueva cuenta vuelvo a leer el periódico, en el aparecen los indicios de la guerra en una familia. Esta vez bebo mi café y me dispongo a olvidar lo que he visto. Regreso al mundo del smog y guerras. -- Al fondo se escucha "a day in the life" de The Beatles. (Sin esta canción, el cuento carece de toda lógica--.
Fin

DESVELOS
Quiero escribir sobre ti,
Sobre el tu y el yo, y el yo de ti,
Quiero que veas mi forma de llegar,
lo difícil que es seguirte el ritmo
de aprender a caminar
¿o esque esperas que me canse de pensar?
cada idea en la insulsa de la idea,
mi pasión, mi brecha y el proceso
el postergo, una llama, tu color,
todo se entremezcla en el almizcle,
tócame, no somos más que extraños,
vamos a andar, vamos a ser,
que te parece si hablamos mas de ti y de mi
de mi y de ti y de lo que nos hemos convertido
que te parece si somos como 2 niños
cansados, hastiados, infantiles
medio vírgenes y medio explorados
medio ansiosos e inexpertos,
calibrados, siempre enfermos,
tú de gripe, yo de ti
pasmos, espasmos, retrasos,
tú me ofendes, yo te insulto,
tú me besas, yo me dejo,
me codificas para jugar
somos rompecabezas
uno juega, el otro se deja juguetear,
cada lapso, cada silencio,
lo calculamos, lo dividimos,
nunca esperamos que nos envidien
siempre esperamos que nos critiquen
ahí estamos, tu entre juegos, yo deseos,
cambiamos seguido los papeles,
por ello no me aburro de ti
masoquista sádico,
indiferencia y el acaso,
ven a hacerme llorar,
deja de querer besarme,
ya sabes lo que me pasa cuando me entrego...
si en risas locas yo me convierto,
patéticos poemas que te dedico...


ESPIRAL...

Ya son las 12, es tarde.
Corro a ver si el individuo misterioso se deja ver.
No caigo nunca con suerte.
Ya te has ido.
Una rutina casi aborrecible...

UÑAS
5:00 pm.
Mira que me pinte las manos espejito, de un color que a mi madre le disgusta. ¿Verdad que es muy bonito, espejito? Mi mamá no puede comprender que el color esta de moda y que yo ya soy una mujer que se puede maquillar. En la noche se lo muestro al Tío Josué, a ver si a el también le agrada.
2:32 a.m.
- Sobrinita, ya llegue...
-Mira el color de mis uñas, ¿verdad que es muy bonito?
- Si, si. Pero quiero verte mejor solo con tu barniz... para poder verlo mejor...
- Bueno...

INDAGACIONES

¡Mira!, es tan chistosa la forma en que caminas...
¡Mira!, ¿¡Qué no sabes que eres una escuincla fea y jocosa!?
Jajá jajá, ¿tu?, ¿bonita?, jaja, para nada. ¡Eres fea, fea como el pecado!
Mmmm, de que sirve que traigas tantos diplomas si no eres capas de ser mujer.
Esto fue en lo último que recordó Luisa, bañada en lágrimas, antes de rendirle cuentas a la navajita que le lamía su virgen cuello. Atiborrada de recuerdos, de anhelos en el piso, de idiotas ilusiones, de una bañera de complejos.

SENSACIONES...

-¡Hey!, ¿y que hay? ¿a donde vas con esa mochilota?
-¿Te importa?
- Pues no, pero... ¿a donde?
- Me voy.
-¿con tu abuela?
- no
-¿Entonces?
- de mi casa.
- ah. ¿y no te da miedo?
-¿miedo? jajaja, terror es el que hay en mi casa.
- aja, eres una tonta, una tonta absoluta.
- si, ya lo sabia.


miércoles, 13 de junio de 2007

La necesidad de expresarse. juju

IDEALISMOS...

-Son las cinco de la tarde. Aun hay la suficiente luz para poder escuchar música decente.

Al fondo se deja oír una voz ronca y poco melodiosa, ella disfruta mientras él juguetea con la portada del disco.

"...que manera de alzarse en un abrazo,
el odio, la traición la muerte el lodo,
lo que constituyo tu pensamiento,
ha muerto todo...”

-Mmm­­, deja cambio la canción, esa me gusta mucho, pero quiero que escuches esta...
-Umm, ¡¿quién canta eso?! - mira en la portada a un hombre negro, de rizos sesenteros y un gafas de pasta negra- ahhh, ya...-hace un gesto de desagrado.
-si, así es.
-¡Este cuate siempre ha sido vacilón!-guapeo y ella lo miro seria.- ándale amor, ríete, era un chiste, nada serio.
-si, si.-dijo distraída- escucha esta, esta muy buena...

"El nacimiento de un mundo
se aplazo por un momento,
un breve lapso del tiempo,
del universo un segundo...

sin embargo parecía que todo se iba a acabar...
una distancia mortal, que separo nuestras vidas..."

Ella lo miro... Miro cuan idiota era él y se pregunto él porque era su novio. Él, ajeno al escrutinio, la miro con deseo, se acerco para besarla. Ella se resistió un momento. No pudo más.

-Quiero hacer el amor- Ella sólo sonrió con ironía, él creyó que era un sí. Comenzó a besarla convencido, con urgencia, dejándose llevar por la siguiente canción. "hoy la vi." un dueto.
-No- Exclamo indecisa. El se separo un momento y la miro como si estuviera loca, ella aprovecho ese lapso para recobrar la compostura.
-¿No?
-No.
-¿Por qué?- reclamo él. A veces era tan ridículamente humano, pensaba ella.
-porque no quiero pensar.
-¡Pero no vas a pensar! vas sentir- Insistió.
-Tal vez... tal ves tu sólo sientas, pero yo voy a pensar.
-no seas ridícula, tu sabes que en las artes amatorias no se piensa. Es instinto.
-no se... pero... después del sexo me da por pensar.
-¡Patrañas!
-Calla. Escucha...
"la vida no vale nada
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga"

-¡ah!, ¡que basura dice ese güey!
-si... la vida no vale nada... - ella sigue ausente.
-vamos, hagámoslo, hazme olvidar que existo...

Ella lo miro por primera vez realmente. Lo desconoció por completo. Miro que tenia unos ojos negros penetrantes, el cabello negro revuelto, las mejillas rojas...si, era otra persona... una persona inteligente. Ella se entrego al amor más de una vez mientras el disco que le había regalado su padre corría en repet una y otra vez...

FRIXIONES

Ágata pertenecía a un club de fan de un grupo sardónico cuyos sonidos góticos, heavy y hard core que eran consistentes y a ella tanto la embriagaban.
Michel, en cambio, estaba muy atraído por las influencias del pop, happy punk y ballenato.
Ambos eran en extremo distintos (de la forma en que los sentidos no coinciden al sentir o al mirar u oler).
Michel termino por aceptar que jamás convencería a Ágata de cambiar. Ágata ni siquiera lo intento.
Pero se amaban y compartían cierta intimidad en sus ritos sexuales. Ambos se hacían uno solo, en más de un sentido. Creían que saciando sus instintos quedarían en paz. Firmaban treguas momentáneas, pues besándose tenían intensiones simples. Sabían que después del acto serían muy distintos. Y así lo era, pero se aferraban de alguna manera a la verdad suspendida, difícilmente, entre ellos. Una verdad irreal e idealista. Una hora de seducción, 5 minutos de mete y saca, unos segundos de recuperación de aliento y al parecer le seguía un silencio incomodo. Ambos dejaban gran parte de si mismos mientras se despedían para volverse a ver al día siguiente.
Es raro, pero consiguen llevar un equilibrio hirientemente agradable.

ANOMALIAS

"Cada vez que miro tus ojos, parece que me atrapas", murmuro Cecilia abrazada a su entupido cojín de encaje. Alberto volteo a verla sin comprender a lo que se refería. Cecilia rió coqueta y tontamente. Alberto no aparto la vista de sus senos desnudos, pues ella los tiene redondos y deseables y no suele pensar en nada más que en su cuerpo. Ella lo nota y se sonroja. Él hizo caso omiso a sus quejillas no del todo convincentes. A él le embargaba el deseo de su cuerpo. Es en lo único que se fija. Ni siquiera la mira a la cara, ni siquiera sabe que detesta su idiotez, solo sabe que la trajo para hacerle el amor y ella sabe que a eso vino.
"¿Por qué nunca me dices que me amas?". Silencio corto.
"Quizá porque no te amo" acertó a decir mientras le besaba el ombligo. Ella se sintió herida.
"¡Eres un cínico!" perdió la compostura y adquirió un color escarlata que la hacia verse muy bonita. Con la misma indiferencia de un verdugo, Alberto la penetro y ella gimió dolorosamente. Nada. Apenada, mancillada, destrozada, Cecilia comenzó a vestirse. Alberto no la detuvo y ella salio siempre virgen, atascada de belleza, contraria, para buscar el amor en otro lado, mientras tanto, él pensaba que había sido sincero, y se disponía a ver televisión.

Cuentos sinb ningún lucro... jaja

CHOCOLATE

Son las cinco en punto. Uno pensaría que la necesidad apológica del ser se reconciliara con la fría mañana, pero hace más de siete horas que no dejo de pensar en ti. Es justo el tiempo en que tomaste tus cosas, las metiste en esa curiosa maleta y te fuiste.
No se me dan las lágrimas ni tampoco el sentimentalismo. Pero me dueles. De alguna manera te llevas algo muy mío. Hasta podría decir que empezaba a quererte demasiado.
Me he dado cuenta de ello, porque de repente le agarre un gusto eufórico a Julio Jaramillo. El requintillo nada extraordinario me mata cuando la voz rompe el silencio con un "Me duele el corazón con tal violencia... me duele que no puedo respirar... solito he de morir, solito he de llorar, solito yo me tengo que acabar. Pobre de mi." Ay. Risa absurda, unas pocas gotas de licor en el café.

Francamente no me gustaría vivir demasiado. Por aquello de que la vida no es de lo más justa. No es justa cuando se piensa en estupideces. Cuando uno se dirige para el camino no elegido (al albedrío), pero es de pensar que uno se siente más solo cuando no tiene quien le idolatre. Francamente me tenía porque sabía como tenerme. Me decía "no tengo ganas" y sin rubor comenzaba a desvestirme. Quizá la razón este de más en el sexo y los sudores. Tal vez no tengo ni la más jota idea de perderme ante la sola alegoría de pecar de ominoso e indiscreto. Pero tú ya sabes, que me encantan las uvas y el licor de tu aliento. Me encanta la dirección a la que íbamos y que al despertar tú no eras ese individuo de la sonrisa brillante, sino del usurpador de lugar. Había detalles (breves) que me mataban: tu forma de reír ante lo insípido, el leve rubor ante el enfado, la humilde disculpa en tu mirada que jamás fue anunciada... por eso me mataba... la inútil perspectiva de tu genero, el indiscutible olor a castañas quemadas, la forma en que dormías sin roncar y la manera en que me cubrías los pies con la manta cuando me quedaba dormida en el sillón... detalles... detalles que me duelen.

CASTAÑAS
"en un mundo tan grande..."

Será difícil salir ilesa a esta hora de la madrugada. Sin embargo, no es posible entretener al jefe con un guiño sin que se dé por aludida una insinuación sexual. Ya estoy harta, me coloco mi sombrero de punto propio de los desdichados y acelero el paso por el mullido callejón... es tan tarde que la tenue luz me arrastra a recuerdos infantiles, donde el closet era un lugar espeluznante en el que mamá guardaba su vestido de novia. Los bolsillos repletos de pan duro que fungen la noción de un ten-en-pie hacen gala de estorbo mientras meto las manos y figuro en lo lejos un automóvil negro con matices azulados a un obeso que saca la mano con una sonrisa maliciosa. Corto el paso, e instintivamente aprieto las uñas por dentro de los bolsillos. El sujeto no deja de mirarme. Absurda y antagónica, me acerco al restaurante de chinos que hace horas que cerraron en espera de que algún vigilante me haga un pedacito. Y nada. De repente escucho a gente discutir. Ya no me interesa. Acelero la andanza y mi sombrero de ala ancha me queda grande. Y yo corro. Y corro.

Modernismos

"Dadme un punto de apoyo y levantaré un muro" Arquimidez.

Nunca he tenido miedo a mostrarme complacida. Te dije que nada sería perfecto y tú sin embargo preferiste esperar a que te diera la cortada de yugular. Te dije "me quiero casar contigo" y cuando preguntaste porque tiraste todas mis defensas y termine vacilando ante tus ojos. Hemos discutido miles de ocasiones por la misma hechura. La lejanía nos mantiene cuerdos. Hoy te vas a Celaya y yo me quedo a escribir una novela para esa revista desconocida. Fui al cine una par de veces antes de tu regreso. Y porque no decirlo, todas esas veces regrese acompañada. Jamás me aprendí sus nombres. Por alguna extraña razón suelo fijarme en sujetos con nombres impronunciables. Basta para que sea las diez y tú no has llegado. Sé que el vuelo te traería a casa a las 6 y media... ya son las 2 de la mañana. Suena el teléfono y contestó ronca, enfadada, ansiosa, perceptiva. "Hoy no voy a llegar". Mi mente vuela en la sintaxis de las palabras: no llegaras hoy 28 de junio o ayer 27?. Como siempre, mi video casetera es la mejor compañera del amigo solitario. Me rife a ver dos películas antes de verme presa del sueño: La primera fue Naranja Mecánica de Stanley kubrick y El Gran Pez de Tim Burton. Cuando el sonido del himno nacional se hizo insoportable en la radio, supe que hablabas de no llegar el 28. Me levante, prendí la computadora y teclee algunos borradores, pero mi mente se suspende en pensamientos silenciosos y termino atiborrándola de cosas sin sentido. Entonces me llego la luz y supe que debía exfoliar mi espíritu escribiéndote una nota simple y concisa para que no tuviera que hablar. Cuando llevo el titulo a cumbre "la ira" (que tarde media hora en concretar y decidir que era mejor que "la peste"), mis dedos se movieron con una agilidad asombrosa y luminiscente que creí haber perdido. De repente otra llamada... y yo, por supuesto, de lo más pasional tome el auricular y ladre un saludo "soy yo....". El teclado queda en silencio y mi respiración se vuelve irregular. Tu voz es entonada y lejana, pareces cansado y sin ánimos de pelear. De algún modo te entendí porque me siento de la misma manera todos los días... y entonces toses. Te pregunte si andabas bien... te ríes y me emociona la lentitud de tu habla. "publicaran mi obra". Alegría me invade. De repente siento un escalofrió... y no se.. Dices al fin lo que esperaba desde hace rato "tengo una amante...". Nada. Sin querer he borrado todo lo que tenía escrito y sin preámbulos apago la maquina para sostener con ambas manos el teléfono. Ni siquiera lloro. Lo veo como algo meramente natural. Una de las cosas que debían suceder desde el principio. Me rió. Por alguna extraña razón pasaste de ser mi amor a un amigo. Te pregunte por ella y de manera cohibida me mencionas que es Tapatía de ojos y cabellera negra. Me rió. Aparentemente debería estar celosa, pero.. No lo estoy... me siento contenta por ti... "me he casado". El frió me dio salivazo de conmoción. Esta vez ya no supe como fue que me pare, me calce y colgué. Prendo la computadora y redacto una despedida formal. Para cuando la leas yo ya estaré más calmada y hasta iré a felicitar a la mujer. Pero en lo que pasa, voy a lamerme mis heridas con un poco de alcohol y aquella hierba espectacular que tuviste la amabilidad de mandarme como regalo de tu boda.